Creo que cuando se dirige un espectáculo de narración oral básicamente haces eso: acompañar. Acompañas en el proceso, lo facilitas, ayudas en el parto. Si, como es el caso, en los dos espectáculos se mezclan otras artes escénicas, el acompañamiento también incluye ordenar un poquito las cosas, "dirigir el tráfico". Qué significa acompañar es algo en cada caso diferente, y que a menudo se descubre haciendo. En el María Moliner encuentro esto: Es una de las distintas palabras derivadas del latín vulgar "companio, -onis" y "compania" , los cuales proceden de "panis, -nis", PAN, con el significado de comer pan juntos. Encuentro también dos acepciones que me gustan: Compartir. Tomar parte. Participar en un sentimiento o alegría de otro; y Tocar para que un cantante o solista ejecuten su parte. Cualquiera de estas definiciones me hacen pensar: comer el pan juntos y participar en la alegría de otro me lleva a imágenes de fiesta y celebración, de cena en mesa grande, bien conversada, con buena comida, buena bebida, buenos amigos. Pienso que esto es una bonita manera de ver una función de cuentos. Me viene a la cabeza un espectáculo de Teatro delle Ariette, "Teatro da Mangiare?" en el que los actores nos daban de comer alimentos que habían cultivado y cocinado. Hubo en esa función encuentro y celebración, dos cosas hermosas. Ir al encuentro del público, de una historia. Celebrar, participar en un ritual o una fiesta, jugar juntos, salir del tiempo cotidiano, entrar en otro, un tiempo sin tiempo. ¿Se podrá ver así también no sólo un espectáculo sino su preparación?
En estos días, tanto en "Antonio Meucci: El cable del destino" como en "Noticias de la Isla", he estado tocando mi parte para que mis solistas puedan ejecutar la suya. Y me gustaría creer que en medio del esfuerzo, del trabajo, hemos compartido pan y alegría. Tendré que pensar más en todo esto, en lo que significa dirigir, ese oficio sobrevalorado, y en lo que significa ser una buena dama de compañía.
Magda
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