martes, 12 de abril de 2011

CUENTOS EN INGLÉS

Espectáculos interculturales, especialmente diseñados para público que desee practicar su aprendizaje del inglés de una manera gozosa y lúdica, a través del repertorio universal que pertenece a todas las culturas del mundo, que nos es propio a todos los hombres y mujeres, niños y niñas. Y sobre todo, a través del arte más antiguo del mundo en todas las lenguas: el arte de la narración de historias.



TALES FROM ALL OVER THE WORLD
Historias de todo el mundo
Para niñas y niños de 6 a 10 años

Cuentos de niños aventureros y princesas sabias, de gatos heroicos y gente valiente, los héroes y heroínas de la tradición oral y la literatura universal.
Con Marissa Amado, la parte americana de Palique.



ARABIAN NIGHTS
Las mil y una noches
"Por Alah, padre, cásame con el rey, porque si no me mata seré la causa del rescate de las hijas de los musulmanes y podré salvarlas de entre las manos del rey."
Para público adolescente (a partir de 14 años) y adulto

Historias enmarcadas en la muy hermosa y universal noche de Scherezade,
el sultán y todas las noches que empleó en salvar la vida a través de sus
 palabras mágicas, hipnóticas, interminables, saladas, dulces. 
 Palabras de narradora.

Cuenta: Marissa Amado



domingo, 3 de abril de 2011

CUANDO CAE LA NOCHE

Espectáculo de teatro y cuentería
Sinopsis
Elisa pasea entre cajas, siluetas y sueños. La oscuridad lo va pintando todo con sus dedos largos.
Cae la noche con su misterio, su silencio y sus rumores susurrados.
¿Por qué siento un escalofrío? ¿Por qué tengo ganas de acurrucarme como un gato?
La habitación se va llenando de preguntas que solamente los sueños pueden intentar responder, a medida que se apagan las luces… y se enciende la noche
"Cuando cae la noche" habla de eso: de la oscuridad y el miedo, de esa luz que solo se ve en la oscuridad de la noche. De la alegría de esa luz, de vencer el miedo a la oscuridad. Nuestro personaje va así descubriendo cómo atreverse a caminar, bailar y cantar en esa oscuridad, cómo desgranar una buena historia dentro de ella, como disfrutar de la noche. Y los sueños que nos ofrece.
Todo a través del teatro y los cuentos, el juego y las sombras.

Un espectáculo para toda la familia, recomendado para niños y niñas de 4 a 9 años

Ficha Artística

Intérprete: Marissa Amado       Dirección: Magda Labarga

Dramaturgia: Marissa Amado y Magda Labarga
Diseño de Iluminación: David Molina
Atrezzo: Alfonso González, MAGOT, Pablo González, Mª José del Pomar
Cartel: Eduardo Ortiz
Producción: Palique Cuenteros

Cuando cae la noche, se estrenó e la Sala Lagrada en abril de 2011, donde hizo temporada, fue re-estrenado  en Colegios de Lima en 2013 y nuevamente re estrenado con un público delicioso en octubre de 2015 en el Auditorio Carmen Laforet en Ciudad Lineal. Arranca pues la nueva temporada! No olviden reservar fecha con tiempo de antelación,


















sábado, 12 de marzo de 2011

Acerca de decir y callar

“Al principio, Krebs, no quería hablar de la guerra. Luego sintió la necesidad de hablar, pero nadie quería escucharle. Aquel pueblo había oído demasiados relatos de atrocidades para que los hechos reales lo emocionaran. Krebs descubrió que para que le hicieran caso tenía que mentir, y después de haberlo hecho un par de veces él también tuvo una reacción en contra de la guerra y en contra de hablar de ella.”
De La patria del soldado, en Cuentos, de Ernest Hemingway, Editorial Lumen, Barcelona, 2007

Impulsada por el magnífico ensayo de Piglia, Formas breves, que por sí solo merece un largo comentario, leí a Hemingway. Recordé luego una reseña aparecida en El País acerca de la publicación en DVD de dos películas basadas en su relato Los asesinos. Las películas son Forajidos, de Robert Siodmack y Código del hampa de Don Siegel. De Forajidos recuerdo la mirada triste, resignada, de un bellísimo Burt Lancaster y un impresionante primer plano de Ava Gardner. Los dos tan jóvenes y bellos que quitaban el hipo. Las dos películas completan el cuento, y lo hacen de manera diferente, desde diferentes puntos de vista. Al leer Los asesinos entendí por qué es un relato fértil: se hace cargo del misterio. Deja sin contestar la pregunta fundamental. La plantea, nos la plantea, y deja hablar al silencio. Hemingway es un maestro de la elipsis. Hace que el lector sepa que los personajes no están hablando de lo que realmente quieren hablar, o de lo que deberían hacerlo. Piglia explica la teoría del iceberg de Hemingway “lo más importante nunca se cuenta. La historia secreta se construye con lo no dicho, con el sobreentendido y la alusión”. Y añade más adelante que usa con tal maestría la elipsis que en un cuento suyo “logra que se note la ausencia del otro relato”. Lograr que se note una ausencia sin hablar de ella. Comprobé esta afirmación impresionante leyendo El gran río Two-Hearted. La corriente subterránea de lo no dicho se siente, incluso te arrastra. El silencio te arrastra y sientes su fuerza mientras navegas con aparente placidez por la superficie. Todo esto me viene a la memoria después de haber incurrido en dos ocasiones bastante próximas en lo contrario: contar demasiado. Es una cuestión de oficio que no se note. Pero es una reflexión acerca de principios darle vueltas a esto del misterio y del silencio. Darle vueltas a lo que se calla y lo que se habla en una historia. Lo que plantea Piglia me viene bien para pensar en ello y asumirlo como una condición del relato, más allá incluso de cuestiones de estilo.
¿Para qué contar? Entre otras cosas, para hacer aparecer lo oculto, lo que no se ve. Pero ¿cómo hacerlo? ¿Cómo hacer que nos asomemos a eso que late bajo las apariencias? Tarea enorme esta de acercarnos al misterio. Y de eso se trata. De acercarnos al misterio, porque aunque vivimos en él, no nos damos cuenta.

Magda

miércoles, 26 de enero de 2011

Palique en el Viernes de los cuentos

Hemos colgado el vídeo que la maravillosa gente de Veo Guada TV nos ha hecho. La crónica de una noche enormemente placentera. Nuestro primer vídeo en el blog. Habrá más, esperamos. Desde aquí, gracias a la organización por el trato y las pizzas ¡Qué bien que exista el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil! Y gracias al público que nos hizo sentir que vale la pena tomar la palabra para contar historias.